Todas sabemos la dificultad que conlleva elegir el modelito para una boda, ya que nadie quiere caer en el común “modeloestilonochedefiesta” con brillis brillis, chales y demás indumentaria, sino intentar salir airosas del evento. Aunque otro punto importante es el caso del peinado, que puede ser tu mejor aliado o convertirse en tu peor pesadilla. La clave: menos es más.
Así que aquí tenemos a Leti, un claro ejemplo de que con estilo se nace no se hace. Desde mi punto de vista no podía haber acertado más.
Siempre desde la distancia, le mando un beso enorme.








